3 cosas que debes saber si tienes problemas para dormir

Muchos de nosotros hemos experimentado personalmente el dilema de la privación de sueño. Sus efectos pueden ser sutiles al principio, nuestro cerebro está un poco más lento que de costumbre, nuestra memoria no tan precisa, y nuestros movimientos un poco más lentos. Sin embargo, el impacto rápidamente se acelera, y en poco tiempo podemos sentir como estamos moviéndonos en un estado de torpeza y confusión creciente.

reloj dormir


Lo que es menos obvio es que la privación del sueño realmente perjudica nuestra capacidad de procesar y almacenar los recuerdos que formamos durante nuestras horas de vigilia. Además, si la privación de sueño es crónica (cuando ocurre durante meses o años), también puede ser un factor de riesgo para contraer la enfermedad de Alzheimer.

Hace apenas un par de meses, investigadores en la universidad de Washington encontraron que una mala calidad de sueño conduce a mayores niveles de dos proteínas en el cerebro asociadas con el Alzheimer, la Beta Amiloide y la Tau. En el estudio, los niveles de Beta Amiloide aumentaron después de una sola noche de privación del sueño, y los niveles de la proteína Tau aumentaron después de una semana de privación del sueño. Aunque es probable que el cerebro tenga un mecanismo para corregir estos efectos en el corto plazo, este hallazgo puede proporcionar una posible explicación del vínculo entre la privación crónica del sueño y el Alzheimer.

Un hallazgo relacionado en un estudio de la enfermedad de Alzheimer con ratones demostró que no sólo la proteína Beta Amiloide era significativamente mayor en animales que eran privados de sueño, sino que también, los niveles de Beta Amiloide en el cerebro descendían notoriamente durante las horas de sueño. Aunque este mecanismo de limpieza del cerebro aún no se ha comprobado en seres humanos, es interesante observar que los niveles de Beta-Amiloide en humanos aumentan a lo largo del día, pero disminuyen durante el sueño. 
Estos resultados, cuando se combinan con datos que demuestran que el sueño es necesario para recordar con éxito la información almacenada durante el día, proporcionan un apoyo creciente al vínculo entre el sueño y la salud del cerebro.

Debido a que el sueño es a menudo la primera víctima de un horario excesivamente extendido, muchos de nosotros no nos sentimos bien descansados ​​y renovados sobre una base diaria. Por tanto, saber que hacer para dormir mejor y además alcanzar niveles óptimos de sueño se ha tornado imprescindible en nuestros días. Veamos 3 puntos al respecto que le pueden ayudar.


1.) Programe un "tiempo de inactividad" antes de acostarse

Hacer diariamente un relajante ritual antes de acostarse ayuda a indicar al cuerpo de la próxima transición al sueño, y mejora la calidad del mismo. Las actividades calmantes pueden incluir atenuar las luces, leer, hacer ejercicios de respiración o escuchar música suave. También considere apagar los dispositivos de luz azul aproximadamente una hora antes de acostarse (por ejemplo, televisores, teléfonos celulares, tabletas, etc.), dado que se ha demostrado que la luz azul interfiere con la melatonina, una hormona inductora del sueño.


2.) Enseñe al cerebro a relacionar la cama con el sueño

Si se acuesta y no puede conciliar el sueño después de 10 o 15 minutos, levántese y haga algo relajante. Cuando nos acostamos y pensamos en cosas durante largos períodos de tiempo antes de quedarnos dormidos, nuestro cerebro involuntariamente vincula a la cama con la cavilación. Como resultado, cuando nos acostemos la próxima vez, podemos pasar automáticamente a modo "pensar" en lugar de modo "dormir". Para enseñar a su cerebro relacionar la cama con el sueño, si no lo puede conciliar después de unos minutos, levantarse y haga algo calmante como por ejemplo meditación o lectura (aunque sea unos pocos minutos). Luego regrese a la cama cuando se sienta con somnolencia. Repita esto tantas veces como sea necesario, incluso en una sola noche. Esta recomendación puede parecer paradójica, pero realmente funciona. Con el tiempo, su cerebro más fácilmente entrará en modo “dormir”, en lugar del modo “pensar” cuando se acuesta.


3.) Calcular cuánto sueño necesita para sentirse bien descansado

Aunque la persona promedio requiere de entre 7 y 9 horas de sueño, muchas necesitan más o menos tiempo. ¿Cómo sabes cuánto tiempo es óptimo para ti? Si te sientes renovado, te despiertas sin despertador, te sientes alerta durante todo el día (sin el uso excesivo de cafeína), y no te quedas dormido inmediatamente después de que tu cabeza golpea la almohada, es probable que duermas lo suficiente.
Si no estás durmiendo lo suficiente, aumenta gradualmente la cantidad de tiempo que duermes hasta que se sienta bien descansado, y priorizar la obtención de esa cantidad de tiempo sobre una base diaria.


Referencia:
https://academic.oup.com/brain/article-abstract/140/8/2104/3933862/Slow-wave-sleep-disruption-increases-cerebrospinal


Las células T desempeñan un papel en la aparición de enfermedades y alergias

Una reciente investigación aporta pruebas de que las células T, responsables de mantener el sistema inmunológico equilibrado, son vulnerables al agotamiento. Esto interrumpe su normal funcionamiento, lo que puede contribuir a la aparición de enfermedades y de reacciones alérgicas. 


células T

Dicho estudio sugiere que las células T  reguladoras están sujetas al agotamiento funcional, lo que también influye en las células T convencionales que combaten agentes infecciosos y células tumorales. Las células T reguladoras son una pequeña población de linfocitos que mantienen el sistema inmune bajo control y ayudan a prevenir asma, alergias y trastornos autoinmunes como esclerosis múltiple o lupus.


Las células T reguladoras (también conocidas como Tregs) son linfocitos T que regulan o suprimen a otras células del sistema inmunológico. Estas células controlan las respuestas inmunitarias de partículas extrañas o propias y ayudan a prevenir enfermedades autoinmunes.


Los investigadores se centraron en el supresor tumoral B1 (conocido como LKB1), una proteína que controla el crecimiento celular y el metabolismo. Trabajando en ratones, los investigadores observaron cómo, a nivel molecular, la pérdida de LKB1 en las células T reguladoras perturbaba el metabolismo celular y su normal funcionamiento. A medida que las células T reguladoras mostraban cambios moleculares característicos del agotamiento funcional (cuando disminuían los niveles de la proteína LKB1) los ratones desarrollaban enfermedades inflamatorias fatales.

Los resultados apuntan al agotamiento funcional de las células T reguladoras como posible responsable de la respuesta inmune asociada con la reacción alérgica conocida como respuesta Th2.


La investigación sugiere un posible nuevo enfoque terapéutico a los trastornos autoinmunes, el que estaría diseñado para aumentar la función de las células T reguladoras mediante la modulación del metabolismo celular.


La anomalía estructural de LKB1 en las células T reguladoras también alteró las vías metabólicas que apoyan la función de las mitocondrias. Las mitocondrias producen energía para impulsar las células.

Los investigadores relacionaron la capacidad de las células T reguladoras en amortiguar la respuesta de Th2, en parte, a la capacidad de LKB1 para restringir la expresión del receptor de superficie celular PD-1 y posiblemente otros receptores.
En las células T convencionales, el PD-1 ayuda a inhibir la respuesta inmune, lo que facilita la aparición de enfermedades autoinmunes.

La pérdida de LKB1 condujo a un aumento de la producción de PD-1 en las células T reguladoras. Este aumento inhibe la capacidad de las células T reguladoras de suprimir la respuesta inmune Th2. El bloqueo de la actividad PD-1 restauró, en gran medida, la capacidad de las células T reguladoras que carecían de LKB1 para suprimir la respuesta inmune Th2.

Los investigadores además encontraron pruebas de que LKB1 ayudó a controlar la respuesta Th2 a través de procesos adicionales. Por ejemplo, LKB1 también contribuyó a reprimir los marcadores de la superficie celular en células inmunes llamadas células dendríticas que alimentaron la reacción alérgica. La pérdida de LKB1 por las células T reguladoras también se asoció con un aumento de los niveles de moléculas de señalización o citoquinas, asociadas con la respuesta inmune Th2.


Referencia:
https://www.nature.com/nature/journal/v548/n7669/full/nature23665.html


El papel de la inflamación crónica en ciertas enfermedades

“Inflamación crónica” se ha convertido en uno de los términos más sustanciales en la ciencia médica actual, ya que dicha condición es señalada como culpable de causar o agravar patologías que van desde la alergia al Alzheimer, pasando por el cáncer o el autismo.


inflamación crónica

La última evidencia del rol de la inflamación en la enfermedad se produjo hace un par de semanas, cuando un ensayo clínico global de 10 mil pacientes que habían tenido ataques cardiacos anteriores, demostró que un medicamento antiinflamatorio redujo su riesgo de nuevos ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Un efecto secundario sorpresa: La droga también bajó bruscamente el riesgo de cáncer de pulmón. Esto es una clara indicación del papel de la inflamación crónica en estimular el crecimiento del cáncer.


¿Qué es la inflamación crónica?

La inflamación crónica es el resultado de un sistema inmunológico hiperactivado (muy reactivo) o con un mal funcionamiento. Si el sistema inmune desencadena por error una respuesta inflamatoria cuando no hay amenaza presente, puede causar un exceso de inflamación en el cuerpo. También podría deberse a un problema subyacente que el organismo está intentando combatir. 
Este exceso de activación inmune envía señales celulares equivocadas a varias partes del cuerpo, lo que puede desencadenar o empeorar condiciones como, por ejemplo, diabetes, Alzheimer o cáncer.


Inflamación y medicamentos

Hasta ahora, uno de los problemas para tratar la inflamación crónica con medicamentos era que, si queremos bloquearla, podríamos también estar bloqueando el mecanismo de defensa natural por el cual nos protegemos de distintos virus, bacterias y otros organismos.
Otro obstáculo es que cada individuo responde de manera diferente a los fármacos anti-inflamatorios, basado en parte, en su composición genética, ya que cada fármaco tiene como objetivo un aspecto diferente de las muchas vías inflamatorias del cuerpo.
Lo bueno es que la ciencia está empezando a ver una diversificación y especificación de tratamientos que persiguen las distintas vías inflamatorias.

Un caso claro ocurre con las personas que tienen VIH, estos individuos son tratados con
antirretrovirales estándar, que a menudo son exitosos en mantener la infección a raya. De todos modos, fragmentos residuales del virus continúan flotando en su torrente sanguíneo y constantemente perturban al sistema inmunológico, aumentando la inflamación crónica. Con el tiempo, esta inflamación causa exceso de coagulación de la sangre, y en última instancia, eleva sustancialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Pero un estudio está llevando a cabo una prueba piloto, utilizando un fármaco derivado de la saliva de garrapata destinado a prevenir la coagulación de la sangre. (Las garrapatas y otros insectos de este tipo tienen anticoagulantes naturales en su saliva para que les sea más fácil beber y digerir la sangre de la que dependen para su alimentación).

La investigación encontró que el fármaco logró atenuar la coagulación anormal de la sangre y también la híperactivación inmune. Los investigadores ahora esperan crear una droga que pudiera no sólo ser útil para la coagulación y la inflamación en el HIV, sino también en otras varias enfermedades, por ejemplo, la hemorragia que ocurre en el Ébola.


Investigaciones similares a las del HIV, se están llevando a cabo también con otras patologías como la diabetes, el Alzheimer, la depresión y problemas cardíacos.


¿Es evitable la inflamación?

Sí, de hecho existen una serie de factores que aumentan considerablemente el riesgo de inflamación crónica, por ejemplo, fumar, una mala alimentación, obesidad, estrés, infecciones mal tratadas, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o diabetes mal controlada.
  
Otro punto importante es como podemos reducir la inflamación crónica del organismo, por ello, veamos 8 consejos básicos para reducir la inflamación crónica del organismo.

1.) Consumir omega-3: dicho consumo debiera ser mediante alimentos, no con suplementos. Los alimentos más ricos en omega-3 son semillas de lino, cacahuates (o maníes), aceite de oliva, nueces y algunos pescados como sardinas, atún, anchoas, salmón o caballa.  

2.) Alimentación saludable: existen algunos alimentos que contribuyen a la inflamación, estos son las grasas trans, los fritos y el azúcar (según algunos estudios, el azúcar es el alimento que provoca más inflamación). Por tanto, se tienen que evitar consumir productos de este tipo.

3.) Practicar ejercicios regularmente: los ejercicios, sobre todo los aeróbicos (caminar, correr, andar en bicicleta, etc.), son otra manera de disminuir la inflamación.

4.)  Niveles de insulina: Si el nivel de insulina en ayunas es menor que 3, considere limitar o eliminar el consumo de granos y azucares hasta que haya optimizado su nivel de insulina

5.) No fumar: el tabaquismo endurece las arterias, lo que aumenta la inflamación. Sin embargo, es posible revertir estos efectos cuando deja de fumar por diez años. También debe asegúrese de hacer cambios en la dieta, para no caer en la trampa de reemplazar el tabaco por alimentos poco saludables.

6.) Controlar el tamaño de su cintura: en el caso de las mujeres la medida ideal de la cintura es de 81 centímetros, para los hombres 87 centímetros. En caso de excederse en estas medidas, es probable que tenga niveles elevados de inflamación, por lo que debería perder peso.

7.) Eliminar el estrés: Niveles elevados de cortisol (hormona del estrés) pueden desencadenar la liberación de sustancias químicas inflamatorias. Por tanto, es importante eliminar o aminorar el estrés. La meditación, por ejemplo, es una interesante técnica para tratarlo.

8.) Vitamina D: Esta vitamina es de gran impacto para la salud. La mayor fuente de vitamina D es exponiendo la piel a los rayos solares, ya que el cuerpo la produce naturalmente de esa forma. Muy pocos alimentos contienen esta vitamina de manera natural, es por eso que muchos son fortificados o enriquecidos con ella. 
Algunos pescados como el salmón, atún y caballa contienen buenos niveles de vitamina D. El hígado de res, los champiñones y las yemas de huevo aportan pequeñas cantidades.


Referencias:
https://www.statnews.com/2017/08/27/novartis-inflammation-lung-cancer/
http://stm.sciencemag.org/content/9/405/eaam5441


El papel de la alimentación en la salud mental

Determinados cambios en la alimentación pueden tener efectos positivos sobre los problemas de salud mental.


 alimentación salud mental


La salud del sistema digestivo modula su funcionamiento con la actividad cerebral a través del eje microbioma-intestino-cerebro. Los estudios recientes apuntan a un posible vínculo entre los desequilibrios en la flora intestinal (el aumento de la inflamación de la mucosa intestinal y su desregulación inmunológica) con un aumento en el riesgo de padecer depresión. Los datos preliminares de investigaciones en animales y ensayos clínicos en seres humanos sugieren que los probióticos tienen efectos terapéuticos en estados depresivos y en la ansiedad.

Si bien la mayoría de los resultados de estudios sobre la relación entre la nutrición y la salud mental no son concluyentes, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que, por ejemplo, reducir o eliminar el azúcar refinado y la cafeína de la dieta mejora el estado de ánimo en muchos pacientes con depresión. Los alimentos ricos en folato, piridoxina (B6) y metil-cobalamina (B12) son terapéuticos porque estas vitaminas son esenciales en la síntesis de serotonina, dopamina y norepinefrina, tres neurotransmisores que juegan un papel fundamental en la regulación del estado de ánimo.

El aumento del consumo de pescados ricos en ácidos grasos omega-3 puede proporcionar un efecto protector contra la depresión. Importantes fuentes dietéticas de omega-3 incluyen salmón, sardinas y otros peces de aguas profundas, así como aceite de linaza, nueces o semillas de lino y chía. La ingesta relativamente más alta de ácidos grasos omega-3 (es decir, en comparación con los ácidos grasos omega-6) está correlacionada con marcadores inflamatorios más bajos, como el de la proteína C reactiva, lo que reduce el riesgo de trastornos mediados por la inflamación, incluyendo la depresión y la enfermedad de Alzheimer. De hecho, las tasas de prevalencia de depresión severa y los intentos de suicidio son menores en países donde el pescado es una parte importante de la dieta promedio.


En Japón, donde el consumo de pescado es muy alto, la incidencia anual de depresión entre la población es de sólo 0,12 %, en comparación con el 6 % en Nueva Zelanda, donde el consumo de pescado es relativamente bajo.


Un estudio epidemiológico concluyó que el consumo de pescado (que contenía principalmente ácidos grasos omega-3) de dos a tres veces por semana, redujo significativamente el riesgo de deterioro cognitivo en adultos. Asimismo, se encontró que el alto consumo de pescado estaba inversamente correlacionado con el deterioro cognitivo. Por el contrario, los individuos que preferían alimentos ricos en ácido linoleico (un ácido graso omega-6) exhibieron tasas significativamente más altas de deterioro cognitivo.
Los factores del estilo de vida -incluyendo el ejercicio y el consumo de alcohol- además del nivel educativo, están relacionados con las preferencias dietéticas y, por lo tanto, con un riesgo relativamente menor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Las personas que consumen una dieta rica en grasas saturadas y alta en calorías tienen un riesgo promedialmente mayor de desarrollar enfermedad de Alzheimer, que las personas que tienen ingesta moderada de grasa y restringen las calorías totales.

El exceso de ingesta calórica y la alta ingesta de grasas promueven la formación de radicales libres dañinos que causan cambios neuropatológicos difusos en el cerebro. Un meta-análisis con los resultados de diferentes estudios a nivel comunitario concluyó que el riesgo de enfermedad de Alzheimer aumentó linealmente a una tasa de 0,3 % con cada aumento de 100 calorías en la ingesta diaria. Además, el alto consumo diario de grasa se correlacionó fuertemente con un mayor riesgo de desarrollar demencia.

El consumo de cafeína aumenta los niveles sanguíneos de epinefrina, norepinefrina y cortisol, lo que resulta en un aumento de estados de ansiedad, nerviosismo y un mayor riesgo de ataques de pánico, pero solo en individuos que están genéticamente predispuestos a estos trastornos.
El consumo moderado pero no fuerte de vino tinto (dos vasos por día en hombres y uno en mujeres) se asocia con un riesgo reducido de enfermedad de Alzheimer. En un gran estudio de cinco años, 19.000 mujeres de 70 a 80 años que bebían diariamente 14 g de alcohol (el equivalente a un vaso y medio de vino o una cerveza de 0,35 litros) tuvieron un 20 % menos de deterioro cognitivo, en comparación con las no bebían.
En cambio, el abuso crónico de alcohol se asocia a menudo con desnutrición debido a la mala absorción de nutrientes esenciales a través de la mucosa del estómago y del intestino delgado, lo que da lugar a niveles sanguíneos significativamente reducidos de tiamina, folato e importantes minerales. La hipoglucemia puede ser el resultado de efectos tóxicos del alcohol en el hígado, que se manifiesta como confusión, ansiedad y deterioro del funcionamiento cognitivo. Los alcohólicos que mejoran su nutrición general probablemente tienen una mejor oportunidad de mantener los estados de sobriedad que los que no. El 81% de los alcohólicos que se mantuvieron en una dieta libre de cafeína, baja en azúcares y alta en germen de trigo y fruta, lograban permanecer abstinentes hasta durante 6 meses.

  
Referencias:
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304394007005356
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3705810/


Insuficiencia cardíaca, lo que debes saber

Insuficiencia cardíaca

Una insuficiencia cardíaca se produce cuando el músculo cardíaco se debilita y no puede llevar suficiente sangre y oxígeno al resto del cuerpo. Dicha situación puede resistir un tiempo, pero eventualmente deberá ser tratada.


¿Qué causa una insuficiencia cardíaca?

El corazón puede comenzar a fallar a medida que la persona envejece, pero esta condición también puede afectar a jóvenes. En este caso, generalmente está relacionado con otro problema subyacente que bien puede ser hipertensión arterial, enfermedad coronaria o un defecto de nacimiento en el corazón. La enfermedad pulmonar es otro factor que puede provocar insuficiencia cardíaca. La obesidad, la diabetes y la apnea del sueño también se han relacionado con ella.


Síntomas

La sintomatología de la insuficiencia cardíaca es variada, veamos las más comunes:

Falta de aliento: Es uno de los primeros síntomas que se pueden notar, especialmente después de que la persona esté activa. También puede suceder cuando está en reposo, una vez que la insuficiencia cardíaca empeora. A veces puede sentir falta de aliento cuando está acostado o dormido. Eso es porque el corazón no puede mantener el flujo de sangre de vuelta desde los pulmones. Cuando esto ocurre, la sangre vuelve hacia los pulmones, eso hará más difícil respirar.

Fatiga: Si el corazón no bombea correctamente, el organismo extrae sangre de áreas menos importantes del cuerpo, como por ejemplo, los músculos de las extremidades. Eso puede hacer que los brazos y piernas se sientan débiles. La persona puede sentirse cansado haciendo cosas cotidianas, como subir escaleras o caminando dentro de su propia casa.

Tos y sibilancias persistentes: Esta es otra señal de que el corazón se está esforzando, y que la sangre que regresa de los pulmones está volviendo a ellos. Significa que el fluido se mete en los pulmones. A veces, la tos puede traer mucosidad blanca o rosada.

Hinchazón de pies y piernas: Los riñones, ya que tienen menos sangre para trabajar, no pueden deshacerse del sodio, esto ocasiona más líquido en los tejidos. Dicha situación es particularmente cierta para personas con dificultad inusual para respirar durante una actividad física. Por lo tanto, si recientemente ha desarrollado hinchazón de pies o piernas, o si es constante, debería consultar a un médico para una evaluación.

Náuseas y falta de apetito: Puede ocurrir que la persona sienta náuseas apenas comienza a comer, como si ya estuviera llena y no pudiera comer más. Esto puede conducir a la falta de apetito. Dicha situación se produce porque el sistema digestivo no está recibiendo suficiente sangre y oxígeno, y por tanto, no puede trabajar correctamente.
Un corazón acelerado: Es una señal de advertencia común. Cuando el corazón no bombea suficiente sangre, el cuerpo lo sabe y lo puede compensar de varias maneras, por ejemplo, agrandando el músculo del corazón o hacerlo latir más rápidamente.

Confusión: La persona puede parecer desorientada o lenta, o puede empezar a olvidar ciertas cosas evidentes. Cuando otros órganos no funcionan bien debido a la falta de sangre, afecta la fluctuación de ciertos minerales (como el sodio) en la sangre. Esto puede afectar el cerebro.

Disfunción eréctil: Comúnmente se piensa que la disfunción eréctil es un problema psicológico o del sistema reproductivo. Sin embargo, un flujo sanguíneo debilitado perfectamente puede desencadenar este problema. Los hombres con incluso una leve disfunción eréctil, pero sin problemas cardíacos conocidos, enfrentan un gran riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca en el futuro. Y como la disfunción se haga más prominente, las chances de riesgo de enfermedad cardiovascular crecerán.


Consejos para prevenir la insuficiencia cardiaca

Es posible reducir las probabilidades de contraer esta condición. Asegurarse de comer sano y hacer ejercicios físicos al menos tres veces por semana. Si fuma, dejar de fumar. Si hay sobrepeso, tratar de eliminar los kilos de más. Si la persona ya está en riesgo, el médico puede reducirlo con medicamentos. En este caso, es muy importante que la persona siga al pie de la letra las instrucciones del doctor.


Tratamiento para la insuficiencia cardíaca

Generalmente no hay cura para este problema, pero sí puede ser tratado. Normalmente, ese plan incluirá tareas como ejercicio y una dieta baja en sodio. Es posible que su médico le pida que se pese todos los días para asegurarse de no retener demasiado líquido. También necesitará hacer un seguimiento de la cantidad de líquido que consume cada día. Además de tomar algunos medicamentos. También es probable que necesite controlar el estrés y evitar la cafeína.
En determinados casos, el médico podría recomendar una cirugía para implantar algún dispositivo que ayude al corazón a funcionar mejor.


¿De qué manera afectan los anticonceptivos la salud de los futuros hijos?

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Al elegir a un compañero para tener hijos, lo natural es que la mujer desee a quien pueda transmitir cualidades genéticas benéficas a su futura descendencia. Dado que los mejores genes aumentan la supervivencia y las posibilidades de reproducción de dicha descendencia, los mecanismos que detectan la "calidad genética" evolucionaron para llevar a las personas a ser sexualmente atraídas por individuos con los genes apropiados.

Uno de esos indicios para la elección del compañero es el olor, que indica la compatibilidad entre los sistemas inmunitarios de las potenciales parejas. Específicamente, el olor revela la superposición entre los sistemas inmunes de las dos personas, de modo que las señales más atractivas se solapen menos entre los sistemas inmunes de la pareja. Es decir, cuanto mayor sea la disimilitud entre los sistemas inmunológicos de ambos individuos, más posibilidades de engendrar un niño sano.

Los futuros hijos se beneficiarían más de tener padres con sistemas inmunitarios disímiles, lo que resulta en un sistema inmune mejorado. En consecuencia, las mujeres han evolucionado para ser sexualmente atraídas por hombres con un sistema inmune diferente, principalmente durante las fases del ciclo de alta fertilidad.
Usando el "paradigma de las camisetas sudorosas", en el que participantes femeninas olfatearon camisetas recientemente usadas por hombres, los estudios han demostrado que las mujeres tienden a preferir el olor de hombres con un sistema inmunitario diferente como potenciales parejas.
Desafortunadamente, el uso de la píldora anticonceptiva interfiere con esta selección y cambia la preferencia natural para elegir parejas con el sistema inmunitario disímil.


Las mujeres experimentan cambios de preferencia masculina a lo largo de su ciclo menstrual, lo que les ayuda a obtener recursos relevantes para su estado actual de fecundidad, ya sea fértil o infértil.


Durante la fase fértil del ciclo menstrual, las mujeres buscan beneficios genéticos para su descendencia y, por lo tanto, son más atraídas por hombres cuyas características indican tales beneficios (por ejemplo, caras, cuerpos y voz más masculinas). Por el contrario, durante la fase estéril del ciclo, las mujeres buscan señales de alta inversión en la paternidad y la pareja, que suelen asociarse menos con las características masculinas.

Las mujeres tienden a preferir un sistema inmune similar durante la fase estéril por razones de afinidad: los olores similares (genéticamente hablando) pueden hacerlas sentir más seguras durante el embarazo.

Debido a que las píldoras anticonceptivas introducen hormonas que previenen la ovulación y conducen a la pérdida temporal de la fertilidad, la preferencia natural de las mujeres se fija en la similitud, como lo hace en las fases infértiles naturales del ciclo.


En particular, las mujeres que normalmente no usan anticonceptivos tienden a calificar a los hombres con sistemas inmunitarios disímiles como más atractivos físicamente, mientras que las mujeres que usan píldoras anticonceptivas tienden a calificar a hombres con un sistema inmunológico similar, como físicamente más atractivos.


Este cambio implica preferir desajustadamente a las potenciales parejas. Esto puede afectar negativamente la adaptabilidad del sistema inmunológico de sus hijos.


Un estudio

En una investigación reciente se examinó si los niños nacidos de parejas que se unieron durante el uso regular de píldoras anticonceptivas mostrarían más síntomas asociados con un sistema inmunológico más débil (por ejemplo, más propensos a las infecciones o que necesitaban más atención médica) en comparación con los niños cuyos padres se unieron cuando la madre no estaba utilizando pastillas anticonceptivas.

192 mujeres de 22 a 48 años participaron en el estudio. Todas las participantes eran madres biológicas de un niño de 1 a 8 años. Este rango de edad fue seleccionado porque los niños, en sus primeros años, son usuarios frecuentes de servicios de salud. 
61 mujeres informaron que conocieron al padre de sus hijos durante el uso de la píldora anticonceptiva, mientras que 119 mujeres informaron que no usaban pastillas anticonceptivas cuando conocieron al padre de sus hijos. 
Mediante la recopilación de las historias clínicas los investigadores averiguaron datos sobre la salud de los niños, incluyendo la tendencia a enfermarse, su salud general, salud relativa general (comparación con otros niños de su edad), la velocidad relativa de recuperación del niño enfermo, el número de visitas a un instituto médico para recibir tratamiento y el número de hospitalizaciones.

Los resultados revelaron que los niños con madres que estaban consumiendo la píldora son más propensos a infecciones, requieren más atención médica, sufren de una mayor frecuencia de enfermedades comunes y son percibidos como generalmente menos saludables que los niños cuyos padres se unieron en circunstancias de no consumo de la píldora. Estos hallazgos indican que un factor clave para asegurar el futuro de los niños puede deberse a una elección hecha años antes de que ellos nacieran: la decisión de su madre de usar la píldora anticonceptiva.

Las implicaciones de estos datos son profundas, ya que el uso de píldoras anticonceptivas es generalizado y sigue creciendo.  El 62% de todas las mujeres del mundo desarrollado en edad reproductiva usan actualmente un método anticonceptivo. Las consecuencias de estos números son sombrías: el sistema inmunológico de los niños de la generación actual podría ser más frágil que el de nuestros antepasados, dejando a las generaciones recientes y futuras más susceptibles a patógenos y, por tanto, más dependientes de la atención médica.



Referencia:
https://link.springer.com/article/10.1007/s40806-016-0074-4


El antidepresivo que se encuentra en nuestro cerebro


antidepresivo cerebro


Mientras que comúnmente se cree que la depresión clínica y otros trastornos de la salud mental son causados ​​por un "desequilibrio químico", hace ya tiempo que sabemos que esto no es cierto.
Ahora hay mucha evidencia de que los problemas de salud mental son causados ​​por una combinación de estresores como un trauma, infecciones, lesión cerebral o la falta de sueño, además del riesgo genético.
En el caso de la depresión o la ansiedad, varios factores estresantes pueden conducir a una sobre-activación crónica del sistema nervioso simpático (sistema de lucha o huida) y, finalmente, a la resistencia al cortisol, a la inflamación cerebral y a una disminución de la capacidad de las células en ciertas áreas del cerebro a trabajar eficientemente. Y como corolario, una capacidad disminuida de dichas células para recuperarse de su trabajo diario.


No es la falta de serotonina o "desequilibrio químico" lo que causa el problema, sino que se debe a una híper-activación del sistema nervioso simpático y la incapacidad para desactivarlo.


Cualquier cosa, entonces, que trabaje para ayudar en una depresión, no debe enfocarse en equilibrar las sustancias químicas per se, sino que debe trabajar en la sobre-activación del sistema nervioso, promoviendo la recuperación del mismo y mejorando la capacidad antioxidante del cerebro, para de esa forma subsanar su capacidad de reparación.

Uno de los grandes actores en esta recuperación y reparación se encuentra en el cerebro, es el factor neurotrófico derivado del cerebro o BDNF. Los niveles de BDNF son más bajos en ciertas regiones del cerebro durante un episodio de depresión, y se cree que ciertos antidepresivos y sales, como el litio, lo elevan.
El BDNF no sólo ayuda en la recuperación de la depresión, sino que también incide en tareas regulares como el aprendizaje y la memoria. Además, también participa en la reparación en casos de lesiones cerebrales.


El Factor neurotrófico derivado del cerebro BDNF (en inglés, brain-derived neurotrophic factor) es una proteína que está codificada por el gen BDNF. Actúa como agente de crecimiento de la familia de las neurotrofinas, asociadas al crecimiento del sistema nervioso. Estas neurotrofinas se encuentran en el cerebro y el tejido periférico.


Ahora sabemos que muchas personas tienen variaciones en el gen que codifica el BDNF. Específicamente, una parte del gen puede codificar el aminoácido metionina reemplazando una valina (aminoácido codificado por el ADN).
Esto abarca, aproximadamente, a una de cada tres personas, es decir, más del 30% de la población mundial. Aunque estos hallazgos son bastante recientes, sabemos que estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar depresión y una mayor respuesta al estrés.


Cómo pueden ayudarnos estos conocimientos

Por ejemplo, un estudio demostró que el ejercicio físico es particularmente útil para la memoria en portadores de alelos de metionina en el gen BDNF. Las dosis bajas de litio (menores que las dosis estándar) se cree que eleva los niveles de BDNF. Incluso algunos estudios han demostrado que una dieta sana puede afectar positivamente al BDNF, aunque esto último se ha estudiado en ratones, pero no en humanos.

Sabemos que el BDNF ayuda a las neuronas a recuperarse así como los fertilizantes ayudan a las plantas a crecer. Los investigadores y los clínicos pueden trabajar juntos para ver qué medicamentos, como el litio o los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), pueden ser útiles para los perfiles genéticos de personas que no responden a intervenciones menos invasivas.
Por primera vez, los psiquiatras están a punto de ser capaces de decirles a sus pacientes... “aquí es donde está el problema en tu cerebro, y esto es lo que podemos hacer para solucionarlo”.


Referencia:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23907543
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22500970


Un nuevo tratamiento para la depresión posparto

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede ser desencadenado debido a fluctuaciones hormonales propias del embarazo. 


depresión posparto


Entre el 10 y el 20% de las mujeres experimentan síntomas depresivos significativos después del nacimiento del bebé. De estos casos, entre el 5 y el 10% padecen síntomas depresivos graves, lo que significa que alrededor del 1% de las mujeres desarrollan una depresión severa después del parto.

Esto ocurre porque muchos cambios hormonales suceden durante el embarazo. La alopregnanolona es un esteroide derivado de la progesterona (y por lo tanto del colesterol). Los niveles de progesterona y alopregnanolona cambian sustancialmente durante el embarazo, aumentando hasta 30 veces, y luego regresando rápidamente a niveles normales en el momento del parto. La alopregnanolona también es sintetizada por las células del cerebro, incluyendo las neuronas que desencadenan el estrés, y tiene efectos directos sobre los receptores GABA.


GABA es el neurotransmisor inhibitorio más común en el cerebro. Desempeña el papel principal en la reducción de la excitabilidad neuronal del sistema nervioso. La alopregnanolona aumenta los efectos de GABA.


Debido a que afecta la actividad del cerebro, la alopregnanolona se clasifica como un neuroesteroide, que es un subconjunto de la clase más amplia de esteroides neuroactivos, que alteran la función cerebral.

Cuando los niveles de alopregnanolona bajan drásticamente después del parto, las células nerviosas que contienen GABA tardan un tiempo en ajustarse a la disminución. Se cree que esta demora podría desencadenar síntomas depresivos en algunas mujeres.


Una esperanza
  
Pero hace unos días, la revista Lancet anunció los resultados de una investigación de un nuevo fármaco aprobado para tratar la depresión posparto, se llama Brexanolona, ​​que además se puede administrar por vía intravenosa. Un suministro llevado a cabo a lo largo de 60 horas de este compuesto permite una disminución más lenta de la alopregnanolona, posibilitando que el cerebro se ajuste más gradualmente al descenso de este esteroide.
  
En la fase I de la investigación resultados fueron muy contundentes. Siete de las diez mujeres tratadas con el fármaco tuvieron una marcada respuesta -remisión completa de los síntomas- en comparación con 1 de cada 10 mujeres que recibieron placebo. Es importante destacar que los beneficios del fármaco eran todavía evidentes 30 días después del comienzo del suministro. El tratamiento también fue bien tolerado.

La fase II del estudio consistió de un seguimiento a cuatro mujeres con depresión posparto severa tratadas con Brexanolona, ​​todos los casos alcanzaron la remisión de los síntomas depresivos.

La fase III del estudio (y última) consiste en el seguimiento de 120 participantes con depresión posparto a la que se les está suministrando el fármaco. Es probable que este ensayo más amplio esté completo para principios de 2018.

Si los resultados del ensayo de fase III de Brexanolona reproducen los resultados del ensayo de fase II, sería emocionante por dos razones. Daría a la ciencia una nueva herramienta para ayudar a las mujeres con depresión severa después del parto. Además, introduciría una nueva clase de compuestos, los esteroides neuroactivos, para la investigación como posibles tratamientos para otros trastornos psiquiátricos.
Suministros de Brexanolona también se están probando en un ensayo de fase III en personas con estado epiléptico súper refractario (SRSE), un trastorno grave de convulsiones continuas que amenazan la vida y son muy difíciles de tratar.
Si el Brexanolona demuestra ser eficaz en condiciones neurológicas graves, como el SRSE y depresión grave, sería un paso hacia el descubrimiento de procedimientos por los cuales la función cerebral podría ser regulada en una amplia gama de enfermedades neuropsiquiátricas.


Referencia
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(17)31264-3/fulltext


Descubren cómo la estevia regula los niveles de azúcar en la sangre

estevia

¿Qué hace que el sabor de estevia sea tan dulce? Y sobre todo ¿cómo mantiene el nivel de azúcar en sangre bajo control?
Un grupo de investigadores de la Universidad de Leuven (Bélgica) ha descubierto que la estevia estimula una proteína esencial para nuestra percepción del gusto, que asimismo está implicada en la liberación de insulina después que ingerimos alimentos.


La "stevia rebaudiana" es una planta nativa de las regiones subtropicales de América del Sur. El extracto de estevia se ha utilizado durante siglos como aditivo alimentario esa parte del mundo.


En los últimos años, la estevia se ha hecho muy popular en prácticamente todo el mundo como sustituto no calórico del azúcar. Además, este edulcorante natural  era conocido por sus efectos positivos en regular los niveles de azúcar en sangre. Aunque hasta ahora, nadie entendía muy bien como se producía este efecto.
Pero un estudio realizado por Koenraad Philippaert y Rudi Vennekens del Departamento de Medicina Celular y Molecular de la Universidad de Leuven ha revelado el mecanismo subyacente.

"Los experimentos han demostrado que los componentes activos del extracto de estevia, esteviósido y esteviol, estimulan el canal iónico TRPM5", explica el Dr. Philippaert. "Las proteínas conocidas como canales iónicos son una especie de vía microscópica a través de la cual las minúsculas partículas cargadas entran y salen de la célula. Estos canales están detrás de muchos procesos en el cuerpo".

"El TRPM5 es, ante todo, esencial para la percepción del gusto dulce, amargo y de los sabores agradables en la lengua", continúa Philippaert. "La sensación gustativa se hace aún más fuerte por el componente steviol, que estimula a las proteínas TRPM5. Esto explica el sabor extremadamente dulce de la estevia, así como su amargo post-gusto".

Las proteínas TRPM5 también aseguran que el páncreas libere suficiente insulina, por ejemplo después de una comida. Por lo tanto, ayuda a prevenir niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y el desarrollo de la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 se desarrolla si el páncreas libera cantidades insuficientes de insulina, a menudo como resultado de un estilo de vida poco saludable.


Los glicósidos de esteviol (los componentes dulces presentes en las hojas de la estevia) mejoran la función de las células beta pancreáticas y además potencian la sensación del gusto dulce mediante la estimulación del canal iónico TRPM5.


"Cuando a los ratones de laboratorio les damos para consumir una dieta rica en grasas durante un largo período de tiempo, eventualmente desarrollan diabetes", explica el profesor Vennekens. “Pero este no es el caso de los ratones que también reciben una dosis diaria de extracto de estevia."

Sin embargo, la estevia no tiene este efecto protector en los ratones sin proteínas TRPM5. Esto indica que la protección contra los niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre y la diabetes se debe a la estimulación de las proteínas TRPM5 mediante componentes de la estevia.

El estudio abre perspectivas para el desarrollo de nuevos tratamientos para controlar o posiblemente prevenir la diabetes. Pero hay que aclarar que esto es una investigación, y que para pensar en nuevos medicamentos todavía queda camino por recorrer.


Referencia:
https://www.nature.com/articles/ncomms14733


La clave de los atracones de comida puede estar en la mielina del cerebro

Muchos trastornos alimenticios son hereditarios, sin embargo, los factores genéticos subyacentes son desconocidos. La ingesta compulsiva es un rasgo altamente heredable, además, esta condición está asociada muchas veces con trastornos en el estado de ánimo y diversas adicciones. 

comida atracón

Esto quiere decir que, la comprensión de su base genética, podría marcar el camino del desarrollo terapéutico para tratar varias enfermedades neuropsiquiátricas.
En este sentido, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston, sugiere que han identificado una asociación genética en ratones relacionada con los atracones de comida. El equipo también pudo haber encontrado evidencia de que comer compulsivamente altera la composición de las proteínas en el cerebro.
Los resultados apoyan la hipótesis de que hay un subconjunto de genes que influye tanto en algunas adicciones, como así también en ciertos trastornos alimentarios.

La investigación, publicada en ‘Biological Psychiatry’, utilizó dos cepas de ratones de laboratorio que son genéticamente similares, pero no exactamente idénticas. Se sabe que los ratones de cada cepa se comportan de manera diferente con respecto a las distintas adicciones (alcohol, drogas, psicoestimulantes, etc). 

La reproducción de las cepas entre sí durante dos generaciones y la evidencia de que la descendencia mostró conductas compulsivas asociadas con la comida, permitió a los investigadores detectar una clara relación causal entre la herencia genética y la variación del comportamiento.


Según el profesor Camron D. Bryant, autor principal del estudio, los ratones de la cepa C57BL/6NJ mostraron una rápida y robusta escalada en el consumo de comidas ricas en grasas saturadas, no así los de la otra cepa estudiada, la C57BL/6J.


En un estudio anterior, el profesor Vivek Kumar del ‘Jackson Laboratory’ había encontrado un predictor de la adicción a la cocaína en la misma región cromosómica que la nueva investigación identificó en los casos de alimentación compulsiva. Ambas investigaciones también encontraron que la vinculación estaba relacionada con una mutación en el gen llamado citoplasma FMR1 interactuando con la proteína Cyfip2.


El estudio de Bryant también observó que el comer de forma compulsiva coincidió con una disminución en la transcripción de un conjunto de genes en el estriado, un componente del sistema de recompensas del cerebro. Estos genes son importantes en la mielinización, un proceso químico que forma una vaina alrededor de las fibras nerviosas que acelera el flujo de los impulsos nerviosos.

Estos datos sugieren que la restauración de la mielina podría conducir al retorno de comportamientos alimentarios saludables en personas con trastornos por atracón. Bryant planea ver si puede revertir los comportamientos asociados con la ingesta compulsiva (ansiedad, depresión, impulsividad) mediante la administración de agentes que promueven la remielinización y así restaurar la función neuronal.


Por ejemplo, se sabe que la vitamina D activa la remielinización en pacientes con esclerosis múltiple. En este caso, el receptor de la vitamina D estimula la regeneración del recubrimiento de mielina que envuelve a las neuronas.


Estos resultados nos dicen que estamos en un punto de la genética donde podemos escanear más eficientemente los mapas de genes, tanto de seres humanos como en ratones, donde los tamaños de las muestras se están convirtiendo rápidamente en suficientemente grandes como para detectar asociaciones significativas en los genomas. Los resultados de otros trastornos neuropsiquiátricos como la esquizofrenia, donde se han identificado ya cientos de genes, sugieren que estamos justo en la punta del iceberg.
Felizmente, estos son tiempos emocionantes para la investigación genética de los trastornos y las adicciones.


Referencia:
http://www.biologicalpsychiatryjournal.com/article/S0006-3223(16)32940-7/fulltext



Un consumo elevado de azúcar durante el embarazo aumenta la incidencia de alergia y asma en el hijo

Una mayor ingesta materna de azúcar en el embarazo aumenta el riesgo de alergia y asma en su hijo, independientemente de la ingesta de azúcar en la primera infancia.



Este nuevo estudio tuvo como objetivo investigar la relación entre la ingesta materna de azúcar durante el embarazo y el riesgo de alergia y asma en los niños. Dicho sondeo forma parte del Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC).


El Estudio Longitudinal Avon de Padres y Niños (ALSPAC) es una investigación basada en cuestionarios y estudios clínicos anuales sobre casi 14 mil niños (y ambos padres) nacidos a partir del año 1991 en el municipio de Avon (Reino Unido).


Ha habido un considerable interés en el papel de la dieta materna durante el embarazo en la etiología del asma infantil y la atopia (predisposición genética a padecer alergias). Los estudios anteriores se han centrado particularmente en los efectos potencialmente beneficiosos de los antioxidantes, siguiendo la hipótesis de que una disminución de la ingesta de antioxidantes en los países occidentales ha llevado a una reducción de las defensas y, por tanto, a un aumento de asma y alergias en las últimas décadas.
Una hipótesis alternativa, que ha recibido menos atención, es que la epidemia de asma y alergia en los países occidentales podría explicarse, en parte, por el aumento de la ingesta de alimentos que pueden ser perjudiciales.

Entre los años 1970 y 2000, hubo un aumento del 25% en el consumo per cápita de todos los azúcares refinados en los países industrializados.
Mientras que a los niños con un alto consumo de bebidas azucaradas se les ha relacionado con el asma y particularmente el asma atópica, la relación entre el consumo materno total de azúcar durante el embarazo y problemas respiratorios en sus hijos no habían sido estudiados.


Una investigación anterior había informado de una correlación entre el consumo perinatal de azúcar y síntomas graves de asma infantil, pero no pudo abordar específicamente la ingesta de azúcar materna en el embarazo. Otro estudio realizado en Dinamarca analizó la relación entre el consumo de refrescos durante el embarazo (pero no la ingesta total de azúcar) y la rinitis alérgica.
  

En cambio, en este nuevo sondeo, se analizaron las asociaciones entre la ingesta materna en el embarazo (estimada mediante un análisis de frecuencia alimentaria) y los diagnósticos de asma, rinitis alérgica, eccemas, reacciones alérgicas, sibilancias, análisis de inmunoglobulina E (IgE) y función pulmonar en niños de entre 7 y 9 años.


La investigación

Los datos sobre la dieta materna durante el embarazo abarcaron la frecuencia semanal de consumo de 43 grupos de alimentos, además se hicieron preguntas más detalladas sobre el consumo diario de otros ocho alimentos básicos. El análisis alimentario se utilizó para evaluar la ingesta total de energía y el consumo diario de nutrientes, para de esta manera estimar la ingesta diaria de azúcar. A partir de estas estimaciones se clasificaron a las mujeres en cuatro categorías.

Entre los niños, al momento de la investigación, el 12,2% tenía diagnóstico de asma, el 10,7% tenía sibilancias, el 8,8% tenía rinitis alérgica, el 16,2% tenía eccema, el 21,5% tenía alergias y el 61,8% no tenía ninguno de estas cinco patologías.

En cuanto a las madres durante el embarazo, aquellas mujeres que estaban en la categoría de menor consumo de azúcar tenían un menor IMC (índice de masa corporal) previo al embarazo, mayor consumo de energía total y, proporcionalmente, ganaron menos peso durante el embarazo que las mujeres con mayor consumo de azúcar. Además, sus hijos tenían más probabilidades de haber pesado menos al nacer y de haber tenido un IMC normal a la edad de 7 años.

Haciendo un cruzamiento de datos entre madres e hijos, se desprende que hubo evidencia positiva entre la ingesta de azúcar durante el embarazo y el asma y la sibilancia, y una evidencia más fuerte con reacciones alérgicas y asma atópico. No hubo asociación con eczema y rinitis alérgica.


Referencia:
http://erj.ersjournals.com/content/50/1/1700073


¿Qué motiva a la gente a tomar decisiones que ponen en riesgo su salud?


Dada la fuerte inclinación hacia la autopreservación que posee el ser humano, puede ser difícil entender por qué tantas personas hacen cosas que ponen en riesgo su salud. Sin embargo, ocurre todo el tiempo, y si bien sucede especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, este tipo de conductas se manifiestan en prácticamente todas las franjas etáreas. 

fumar


La investigación sobre la auto-percepción y apariencia sugiere que las personas monitorean la impresión que los demás tienen sobre ellas y se esfuerzan por presentar una imagen de sí mismas que motiven evaluaciones positivas. En otras palabras, por mucho que podamos profesar, nos preocupamos por lo que otros piensan de nosotros, lo que nos lleva a querer causar una buena impresión.

Para examinar como los comportamientos de auto-percepción pueden afectar nuestra salud, investigadores de la Universidad Wake Forest (Carolina del Norte, EEUU) realizaron un análisis con 110 estudiantes universitarios. 
En un cuestionario, se les preguntó a los participantes si se habían involucrado en el último año en algún comportamiento de riesgo para su salud con el propósito de impresionar a otros, dichos comportamientos eran 10:

1.) Fumar tabaco
2.) Consumo excesivo de alcohol
3.) Conducción imprudente
4.) Consumo de drogas
5.) Conducción bajo influencia de alcohol o drogas
6.)  Relaciones sexuales con persona desconocida sin protección       
7.) Participar en peleas
8.) Subirse a un coche conducido por una persona alcoholizada o drogada
9.) Realizar acrobacias físicas peligrosas
10.) Levantar pesos excesivos


Para cada comportamiento, los participantes debían indicar cuáles de las siguientes imágenes estaban tratando de representar: relajado, divertido, sociable, valiente (tomador de riesgos), físicamente atractivo o demostrar madurez.


Los resultados

Los resultados mostraron que tres de cada cuatro participantes asumieron haber realizado, al menos, uno de los comportamientos en un intento de causar una impresión deseada en otros. Los comportamientos más comunes eran beber alcohol, conducir peligrosamente y fumar (específicamente entre los hombres, las acrobacias físicas peligrosas y el levantamiento excesivo de peso también eran relativamente comunes).


Los participantes principalmente dijeron que querían principalmente parecer relajados, valientes, divertidos y sociables. A pesar de que hubo solapamientos, el consumo de bebidas alcohólicas se asociaba a menudo con el deseo de parecer divertido y social, mientras que fumar era más a menudo vinculado a querer parecer maduro y relajado.

¿Fueron estos comportamientos riesgosos eficaces en la obtención de las impresiones deseadas? En promedio, los participantes percibieron que sus esfuerzos fueron moderadamente exitosos, aunque no les quedó claro si las otras personas compartirían estas percepciones.

Por supuesto, hay un montón de otras razones por qué la gente se involucra en comportamientos insalubres, incluyendo las adicciones y la reducción del estrés. Sin embargo, en la medida en que las preocupaciones de auto-percepción pueden desempeñar un papel, las campañas para la promoción de la salud pueden ser más eficaces cuando toman en cuenta estas preocupaciones. Por ejemplo, cuando los programas de educación sobre drogas sólo se centran en los riesgos para la salud, pueden inadvertidamente provocar que el comportamiento sea más atractivo para aquellos que quieren parecer valientes y/o rebeldes.

Si bien los comportamientos temerarios pueden ser más comunes en los adolescentes, también pueden ocurrir en los adultos, sólo tienden a adoptar formas diferentes, como no buscar tratamiento para un problema de salud por vergüenza o pereza, o intentar realizar una tarea física peligrosa, como levantar un pesada pieza del mobiliario con el fin de sentirse fuerte y autosuficiente.


Referencia:
http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/08870440108405487


¿Por qué algunos medicamentos provocan pesadillas?


medicamentos


Una manera de entender las pesadillas es considerar las condiciones que las inducen. Por ejemplo, las personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT) suelen reportar pesadillas. Se ha demostrado que el Prazosin (también conocido como Minipress o Vasoflex) reduce de forma fiable el insomnio y las pesadillas en personas que sufren TEPT. Esto ocurre porque este fármaco bloquea un receptor de la noradrenalina.


La noradrenalina es un neurotransmisor con múltiples funciones fisiológicas y homeostáticas. Además de actuar como neurotransmisor también lo hace como hormona.


En realidad, el Prazosín es un medicamento que se utilizó originariamente para mejorar el flujo urinario en hombres con agrandamiento de próstata. Pero un hospital militar en Estados Unidos que atendía veteranos de guerra, descubrió que este medicamento aliviaba las dos patologías, es decir, el flujo urinario deteriorado asociado con una próstata agrandada y las pesadillas.

El rol de la noradrenalina en las pesadillas también es apoyado por el descubrimiento de la yohimbina. La yohimbina es un alcaloide derivado de la corteza de un árbol, es muy efectivo para el tratamiento de la disfunción eréctil, pero se ha descubierto que esta sustancia también aumenta la actividad de la noradrenalina en el cerebro, lo que incrementa el número de pesadillas.


Pesadillas y sueño

Los científicos han dividido el sueño en dos fases generales: el movimiento rápido del ojo (REM) y el movimiento no rápido del ojo (no REM). Estas dos fases se alternan a lo largo de la noche. El sueño no REM predomina durante las primeras horas después de quedarnos dormidos.
La mayoría de las personas, pero ciertamente no todas, sueñan durante el sueño REM. Cualquier medicamento que reduce la cantidad de tiempo que el cerebro pasa en el sueño REM puede inducir al cerebro a responder con el rebote REM. Por ejemplo, el alcohol reduce el sueño REM, por lo tanto, si se queda dormido borracho, el alcohol en su sangre evitará que su cerebro sueñe, esto hasta que el alcohol se metaboliza y ya no influya en la función cerebral. Una vez que esto sucede, el cerebro pasa un mayor porcentaje de tiempo en el sueño REM, es decir, el rebote REM. Los sueños que ocurren durante el rebote REM tienden a ser pesadillas.
Los fármacos que aumentan la acción del neurotransmisor GABA, como la mayoría de las benzodiazepinas, incluyendo los populares fármacos Clonazepam, o Restoril, también inducen a pesadillas aunque no siempre producen supresión de sueño REM.


GABA es el principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central. Desempeña el papel principal en la reducción de excitabilidad neuronal a lo largo del sistema nervioso. 


Irónicamente, los fármacos que se prescriben para tratar la adicción al alcohol bloqueando los receptores GABA, por ejemplo, Baclofen (vendido como Gablofen o Lioresal) producen pesadillas. En conjunto, esta evidencia sugiere un papel importante para el neurotransmisor GABA (y los medicamentos que influyen en él) en el control de las pesadillas.

El lapso de cada período de sueño REM que una persona experimenta cada noche es estrechamente controlado por las acciones del neurotransmisor acetilcolina. Los fármacos incompatibles con la acción de la acetilcolina, directa o indirectamente, tienden a producir pesadillas.
Desafortunadamente, muchos medicamentos antagonizan con la acetilcolina, incluyendo los antihistamínicos, algunos de los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos cardiovasculares comúnmente recetados para reducir la presión sanguínea, el popular fármaco antiulceroso ranitidina (Zantac), algunos medicamentos antipsicóticos comunes como la olanzapina (Zyprexa), así como medicamentos para prevenir el mareo por movimiento.
El antidepresivo paroxetina (Paxil) también tiene incidencia en la producción de pesadillas, ya que actúa evitando la recaptación de serotonina.


La serotonina es un neurotransmisor que participa en la regulación del sueño, ritmos circadianos, apetito, entre otras funciones corporales.


Debido a que muchas personas toman uno de estos medicamentos diariamente, la probabilidad de experimentar pesadillas recurrentes inducidas por fármacos es bastante alta.


¿Por qué algunas pesadillas implican una sensación de asfixia?

Estas sofocantes pesadillas de dificultad para respirar suelen ocurrir durante el sueño no REM cuando la respiración y frecuencia cardíaca se ralentizan significativamente. Si usted está soñando mientras experimenta estas condiciones fisiológicas, su cerebro incorpora sus cualidades sensoriales a la dinámica del sueño. A veces, con sólo estar bien envuelto en las sábanas, proporciona un estímulo sensorial suficiente para inducir a la sensación de asfixia.


En resumen, los fármacos que mejoran la función de los neurotransmisores noradrenalina o serotonina (y probablemente dopamina), fármacos que deterioran la función de las neuronas de acetilcolina (vinculada a recuerdos desagradables), el alcohol y la mayoría de los fármacos que usamos para reducir la ansiedad o inducir a la somnolencia, pueden causar pesadillas.